!!! Vivan las Novias!!!

Papá se siente muy contento de lo que celebramos este día, igual que lo está Mamá. Llevan con nervios toda la semana y seguro que esta noche se lo pasarán estupendamente cuchicheando y comentando anécdotas de sus tres personajillos y muy especialmente de su “chiquitilla”, ¿verdad Mama?

Mi hermana Leonor y mi hermano Recaredo abrieron el camino en el año 91. Belén y yo les seguimos seis años después.

Ahora es el turno de mis hermanas Eva y Esther. Una boda del siglo XXI.

Recuerdo perfectamente el día en el que Eva me dijo que estaba saliendo con una chica. Regresaba de unos de mis viajes de Córdoba y, como siempre que nos veíamos, nos fundíamos en un fuerte abrazo a la vez que nos dábamos un beso. Ella se quedó mirando, esperando mi reacción. La abracé y la felicité. No creo que en aquel momento fuera consciente de que mi felicitación no se refería a que tuviera pareja, sino a su valor para expresar un tema que todavía hoy es tabú para muchas personas.

Recuerdo también el día en el que en una discoteca con tus amistades empecé a tirarle los tejos a una de tus amigas. Te acercaste y me dijiste “no tienes nada que hacer, es mi pareja”. Que bochorno. Que doble revés. Sentir que mis supuestos encantos no tenían nada que hacer ante la chavala. Padecer que mi hermanita me quitaba del pedestal para idolatrar a otro, mejor dicho, a otra.

Eva quiero pedirte perdón por el par de ocasiones en las que manifesté mis dudas por tu manera de sentir. Fueron momentos difíciles y la excusa la más fácil de utilizar para agredirte en ese contexto. Lo siento de todo corazón.

Nicolás. ¿Y tú porqué te casas? Me preguntaba un amigo antes de mi boda. Le respondí que ya estaba harto de buscar, de salir por las noches, de mis escarceos, de mis andanzas solitarias. ¡Si, pero para eso no necesitas casarte, podéis seguir viviendo juntos y ya está! ¿Porqué entonces firmar unos papeles y toda la parafernalia que conlleva una boda? Querido Ramiro le dije. Qué clase de relación tienes después de 8 años. ¿Acaso todavía mantienes las dudas de encontrar algo mejor? ¿Acaso todavía sigues buscando?

Hoy se que me casé porque encontré a la persona que más me ha ayudado a superar mis debilidades y a aprovechar mis fortalezas. La persona que me ha permitido conocer lo más mísero y lo más espléndido de mi ser. La persona que se ha entregado a mí de forma plena y con la que emprendí un camino en el que nos acompañan Eva y Nicolás.

Conociendo a Esther aprecio que sentís la misma complementariedad y complicidad que tengo con Belén y que siento también en Leonor y Recaredo. Lo mejor no es algo que se encuentra de casualidad. La suerte hay que buscarla. Es algo que se crea, que se genera. Es buscar y encontrar una buena fórmula para resolver conflictivos. Es saber detectar cuando alguien necesita ayuda y saber pedir ayuda cuando la necesitas. Es saber pedir perdón y saber perdonar. Es reconocer los momentos en los que hay que dar y los momentos en los que hay que recibir. A estas alturas creo que la asignatura la tenéis más que superada.

Quién me iba a decir que aquella chiquilla que vino a impartir un curso de vídeo a San Lorenzo de El Escorial se iba a convertir con el tiempo en una persona tan especial para mi familia. Esther gracias por acoger a mi hija Eva, en vuestra EIMA, por la fantasía que le transmites en tus cuentos a mi hijo Nicolás y por recibirnos a Belén y a mi siempre que venimos a vuestra casa.

Necesitamos seguir viviendo buenos momentos juntos, momentos tan fantásticos como este que nos habéis preparado y del que hoy sois protagonistas.

A quienes estáis aquí quiero pediros que gritéis conmigo.

Vivan Eva y Esther !!! Vivan las Novias!!!

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